Durante los meses de mayo y junio, un grupo de 14 jóvenes soñadores, encabezado por el guardaparques Pedro Vásquez, trabajador de Inparques, se dedica a cuidar los nidos de los pericos Cara sucia que escogen al Parque Nacional laguna de La Restinga como uno de los espacios para poner sus huevos y criar sus pichones.
